Portada de El Reino de Dios

El Reino de Dios

El mundo de Neymar se basa en cuatro pilares: su familia, principalmente su abuela, esa figura cómplice, narradora, cómplice de travesuras, la que le regala la sonrisa para la que su madre parece no tener tiempo y mucho menos un padre ausente. ; su amor por las carreras de caballos que lo lleva al hipódromo todos los fines de semana y se extiende a lo largo de la semana en sus juegos y fantasías; la religión, esa que no comprende del todo pero que acepta como legado familiar mientras se prepara asistiendo al catecismo; y su propio universo imaginado de juegos callejeros abrazados por la complicidad y alegría del trato familiar y espontáneo con cualquiera de los habitantes de su pequeño pueblo. Cuatro pilares sobre los que se cimienta y sostiene el mundo de Neymar. Cuatro columnas pares, imprescindibles. ¿Estable? El reino de Dios se adentra en un universo infantil roto de repente y para siempre, cuando la vida sacude ese suelo infantil que creíamos que era el lugar más seguro y eterno.

Largometraje Ficción
Claudia Sainte-Luce
73 min.
Español